La Policía de Mendoza realizó en San Martín la cuarta intervención con Taser 7 fuera de las FOE

La Policía de Mendoza realizó en San Martín la cuarta intervención con Taser 7 fuera de las FOE

El procedimiento se desarrolló en el barrio Güemes y terminó con la reducción de un hombre que portaba un arma blanca. El hecho ocurrió durante tareas preventivas de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) cerca de las 21 del jueves y finalizó a las 21.50.

La Policía de Mendoza realizó en San Martín el primer disparo con una pistola Taser 7, durante un procedimiento realizado en el barrio Güemes, donde un hombre armado con un elemento cortopunzante fue reducido.

Con este caso, ya son cuatro las intervenciones registradas con el uso de este dispositivo. Tres de ellas, en Malargüe, General Alvear y Ciudad, se realizaron mediante su utilización en modo disuasivo, en el marco de la tecnología de baja letalidad incorporada recientemente en la provincia.

En este hecho, en tanto, se trató del primer uso de la modalidad de disparo convencional por parte de un efectivo que no pertenece a las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), luego de haber completado la capacitación y certificación correspondiente.

El episodio ocurrió cerca de las 21 del jueves, cuando personal de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) realizaba un recorrido preventivo en el interior del barrio Güemes y observó a un grupo de personas que se dio a la fuga al advertir la presencia policial.

Uno de los individuos fue alcanzado por los efectivos, momento en el que extrajo un arma blanca e ingresó al patio de una vivienda tras saltar una reja. Allí se le impartieron reiteradas órdenes para que depusiera su actitud y arrojara el arma, aunque no obedeció.

Ante la persistencia de la situación y el riesgo generado, uno de los efectivos efectuó el primer disparo con la Taser 7, lo que permitió contener el escenario y concretar la reducción del sujeto con apoyo del personal interviniente.

El procedimiento finalizó a las 21:50. El hombre aprehendido registraba antecedentes por captura, comparendo y citación.

Protocolo estricto para su uso

El instructivo de las pistolas Taser establece criterios claros de aplicación, orientados a que el uso de esos dispositivos se ajuste a los principios de necesidad, razonabilidad y proporcionalidad, respetando los estándares en materia de derechos humanos y seguridad pública.

Se prohíbe disparar hacia la cabeza, el cuello, el rostro, la entrepierna y el torso superior, y se recomienda apuntar hacia áreas de mayor masa muscular. Además, solo se puede operar estos dispositivos personales con al menos dos años de antigüedad en la Policía o tres años en el caso de civiles que trabajen como preventores o en seguridad privada. Y deben estar certificados y habilitados por la cartera de Seguridad.

Cada intervención debe ser documentada en detalle, consignando fecha, hora, lugar, circunstancias y resultados. Y en situaciones críticas se debe elaborar un informe técnico dirigido al magistrado correspondiente. El protocolo establece responsabilidades administrativas para las entidades que adquieran los dispositivos y responsabilidades operativas directas para quienes los utilicen y sus superiores.

Así son las Taser 7

Las Taser 7 presentan mejoras tecnológicas que las diferencian notablemente de los dispositivos actuales. En contraposición con los 18 dispositivos Taser con los que cuenta la fuerza policial, que disparan un solo cartucho por vez y no permiten advertencias previas, estas nuevas pistolas pueden almacenar dos cartuchos simultáneamente ─uno de corto alcance y otro de largo alcance─, lo que facilita procedimientos escalonados de advertencia y control.

Además cuentan con sistemas disuasivos sonoros y visuales para evitar la necesidad del uso de la descarga eléctrica. En cuanto a sus especificaciones, emiten una corriente entre 1,2 y 1,5 miliamperios y una descarga efectiva de cinco segundos para la inmovilización neuromuscular. La tensión que finalmente entrega a la zona corporal es de solamente 1.000 a 2.000 voltios. La descarga inicial del cartucho puede alcanzar 50.000 voltios. La gran mayoría de esa energía es utilizada para la activación de la carga de nitrógeno inerte comprimido que expulsa las sondas.

Se extendió su uso a la Policía de Mendoza

Con la publicación del Decreto 2155 en el Boletín Oficial a principios de junio del 2025, se aprobó el protocolo oficial para el empleo de armas no letales y la capacitación obligatoria incorporada al Plan Anual de Formación de la fuerza. De este modo, el uso de dispositivos Taser, hasta entonces restringido a las FOE (el Grupo Especial de Seguridad o GES y el Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros o GRIS), quedó habilitado para todo el personal policial que complete la instrucción correspondiente.

La iniciativa contempló la aprobación de cuatro cursos específicos: uno destinado a cuerpos especiales, como el GRIS y el GES; otro para la capacitación de instructores, un tercero orientado a efectivos policiales en general y un cuarto dirigido a personal de otras unidades, como seguridad privada o cuerpos de seguridad ciudadana, que podrán incorporarse con autorización del Ministerio de Seguridad y Justicia.

Por redacción

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