La obra transformará 16 kilómetros de la Ruta 40, permitirá agilizar el tránsito y mejorará la seguridad vial entre la calle Paso y la intersección con la Variante Palmira-Agrelo (Ruta Nacional 7).
El Gobierno Provincial licitó la modernización de la Ruta 40, unos 16 kilómetros críticos de una de las principales vías de ingreso a la Ciudad de Mendoza. La obra, que demandará una inversión de 60 millones de dólares financiados con Fondos del Resarcimiento por la Promoción Industrial, busca descomprimir el flujo vehicular desde la calle Juan José Paso hasta el empalme con la Variante Palmira-Agrelo (Ruta Nacional 7).
El acto administrativo con la recepción y apertura de ofertas económicas será el próximo 20 de febrero, a las 10, en el Salón Patricias del 4to piso de Casa de Gobierno.
“El Acceso Sur es uno de los corredores más importantes de Mendoza y una pieza clave para el desarrollo productivo, turístico y social de Luján y la provincia. Por eso avanzamos con una obra estructural que va a transformar casi 16 kilómetros entre calle Paso y la Variante Palmira-Agrelo, mejorando la seguridad vial y la fluidez del tránsito. Asumimos el desafío de intervenir sobre rutas de jurisdicción nacional para dar respuestas concretas a una demanda histórica. Lo hacemos con reglas claras, procesos abiertos y una fuerte apuesta a la transparencia, promoviendo la competencia y la participación del sector privado”, remarcó oportunamente el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, en el marco de la presentación del plan de transformación integral.
Por su parte, la subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial, MaritéBadui, reiteró que el objetivo central de la obra es restaurar la capacidad estructural de la vía y aumentar el nivel de servicio, elevando significativamente la seguridad vial.
“Se trata de un proyecto diseñado para un tránsito actual de 70.000 vehículos diarios, con una proyección que supera los 100.000 vehículos en los próximos 12 años. En este tramo, además, se ampliarán los puentes de Bulnes y Anchorena, se construirán nuevas rotondas en Aráoz y Azcuénaga y se incorporarán cruces peatonales estratégicos. Todo esto apunta a dotar al Acceso Sur de mayor capilaridad vial, generar vías alternativas y mejorar la conectividad transversal, integrando una zona altamente urbana y productiva”, explicó la funcionaria.
Un tercer carril para agilizar el tránsito
La intervención central del proyecto radica en la incorporación de una tercera trocha por sentido de circulación en el sector comprendido entre las calles Paso y Azcuénaga.
Esta mejora estructural permitirá incrementar significativamente la capacidad de carga de la calzada, reduciendo los tiempos de viaje y separando el tránsito local del transporte de larga distancia.
Nuevos puentes y conectividad transversal
El plan de obras incluye un ambicioso desarrollo de infraestructura con la construcción de tres nuevos puentes en las intersecciones de las calles Malabia, Castro Barros y Zapiola. Además, se prevé el ensanche de las estructuras existentes sobre Bulnes y Anchorena, eliminando los actuales cuellos de botella que dificultan el cruce este-oeste en el departamento de Luján.
En el segmento que se extiende desde Azcuénaga hasta la Ruta Nacional 7, los trabajos se enfocarán en un reencarpetado estructural completo y la puesta en valor de las banquinas.
Estas tareas garantizan que el pavimento recupere sus estándares de seguridad y resistencia, fundamentales para sostener el intenso tráfico de carga que caracteriza al Corredor Bioceánico.
Impacto en la logística regional
Más allá de los beneficios para los conductores particulares, esta modernización es una pieza clave para potenciar la competitividad de Mendoza.
Al optimizar una de las arterias más transitadas del oeste argentino, el Gobierno busca facilitar el comercio hacia los puertos del Pacífico, asegurando una conexión más eficiente y segura para el transporte de carga nacional e internacional.
Por redacción
