El concejal Alejandro Ravazzani solicitó conocer si el municipio cumplió con los controles que establece la normativa de edificación y seguridad. También pidió que el pedido de información alcance a todo el complejo comercial donde funcionaba el casino.
Tras el incendio que afectó al Casino de San Martín y que generó preocupación por sus consecuencias, el concejal Alejandro Ravazzani solicitó al municipio un informe para determinar si se cumplieron los controles administrativos y de seguridad que exige la normativa vigente.

El edil explicó que, más allá de la investigación judicial que se encuentra en curso, existen responsabilidades administrativas que deben ser analizadas. “Lo que nos interesa como concejal es conocer si el municipio ha seguido lo que le marca la normativa, más allá de las cuestiones judiciales que seguramente se van a seguir”, señaló.
En ese sentido, Ravazzani remarcó que la ordenanza de edificación establece obligaciones concretas que deben ser supervisadas por el gobierno municipal. “La norma no solamente regula la calidad de la construcción, el tipo y la forma en que se realiza, sino también cuestiones relativas a la seguridad, y en eso el municipio tiene un papel importante”, afirmó.
El pedido de informes apunta a conocer si se realizaron las inspecciones correspondientes y si se cumplieron los requisitos exigidos antes y durante el funcionamiento del complejo.
El concejal también señaló que el planteo no se limita únicamente al casino, sino a todo el emprendimiento comercial donde funcionaba. “El pedido de informes lo estamos haciendo no solamente por el casino, sino por todo el centro comercial: los consultorios, los comercios, las salas bailables y el hotel que formaban parte del complejo”, explicó.
Ravazzani indicó que desde su espacio político se viene siguiendo el tema desde antes de la apertura del establecimiento. “Como concejales de la oposición no es nuestro deber controlar directamente, pero sí es nuestra responsabilidad exigir que se cumplan las normas. En el caso del casino lo hemos hecho desde el principio, incluso antes de su apertura”, sostuvo.
Además, planteó que será clave determinar si lo ocurrido se encuadra en un hecho fortuito o en una situación vinculada a fallas de control. “Hay que distinguir entre lo que se considera un accidente, cuando se trata de un hecho fortuito o azaroso, y lo que es un siniestro, que ocurre por falta de controles o por negligencia”, explicó.
“Si fue un accidente, será un hecho fortuito. Pero si se trata de un siniestro por falta de controles, habrá que determinar las responsabilidades”, agregó.
Por otra parte, Ravazzani recordó que desde el inicio manifestó reparos sobre el modelo de desarrollo vinculado al casino en el departamento. “Siempre estuve en contra del modelo comercial asociado a un casino en un territorio que es netamente productivo, agrícola e industrial como San Martín”, expresó.
En esa línea, advirtió que este tipo de emprendimientos también puede generar impactos sociales. “El casino es un modelo comercial que termina trayendo muchísimos problemas sociales, entre ellos la ludopatía”, concluyó.
Por redacción
